Bienvenido al blog, aquí encontrarás terapias y alternativas a la medicación para niños hiperactivos. Porque no todos los niños hiperactivos son TDAH.

La finalidad de este blog es dar a conocer mi experiencia como madre, mi día a día alternativo.


Por mucho que mediquemos si el diagnóstico es erróneo, es decir no hay un problema neuronal sino un problema de visión, de oído, de estrés, de alimentación no adecuada o de lateralidad cruzada, lo único que haremos es empeorar a nuestros hijos. Porque el problema de fondo continuará.

Entra, lee, mira, escucha y dame si te apetece tu opinión y sobre todo tus consejos.


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miércoles, 10 de febrero de 2016

Crecer en un orfanato y la falta de apego

La falta de atención, de cariño, de estimulación genera daños irreparables en los niños. Somos mamíferos, necesitamos de mimos. Te imaginas ser bebé y tener que acostumbrarte a la soledad, a saber que aunque llores, nadie vendrá a consolarte. Es un evidencia científica, necesitamos amor.

Acabo de leer esta noticia, creedme, no os va ha dejar indiferentes.
http://www.finanzas.com/xl-semanal/magazine/20150503/orfanatos-dano-irreparable-8418.html
Y más información aquí:
http://www.adopty.es/rs/blog/2012/07/24/hallados-cambios-estructurales-en-el-cerebro-de-ninos-de-orfanatos-de-rumania/

El silencio... entrar en un orfanato y ver a los niños, tumbados mirando el techo, en silencio... y así empieza esta trágica noticia, aunque es  muy dura y a la vez injusta que siga sucediendo, la quiero compartir con vosotros. 15 años ha durado este estudio, me gustaría saber que a mejorado a día de hoy.

¿Qué plan tiene la vida para estos niños? ¿Cuantos padres estaríamos dispuestos a acoger o adoptar a estos niños? yo la primera.

Tengo la miradita clavada de ellos, tan sólo nacer ya conocen la soledad.

Conozno un par de familias que adoptaron a bebés de Europa del Este, en ambos casos vivieron en soledad el primer año.
Estos 2 niños han tenido siempre problemas de aprendizaje, problemas de lateralidad cruzada, de impulsividad, de falta de autoestima. Los dos etiquetados erróneamente como niños TDAH.
Si queréis conocer mejor la historia de una de las familias os dejo aquí el link de su blog:
http://yoamoaalguiencontdah.blogspot.com.es/

He buscado otros vídeos pero sinceramente me dan tanta pena que no puedo ni compartirlos.






sábado, 13 de septiembre de 2014

Emmi Pikler, moverse en libertad

Emmi Pikler (1902-1984) fue una importante pediatra húngara que dirigió el Instituto metodológico de educación y cuidados de la primera infancia de Budapest (conocido como Instituto Lóczy, hoy llamado Instituto Pikler), fundado para bebés que necesitaban cuidados prolongados lejos de sus familias. Creó un sistema educativo basado en el respeto al niño, en el que el adulto adopta una actitud no intervencionista que favorece el desarrollo. 


LOS CUIDADOS COTIDIANOS EN EL NIÑO PEQUEÑO 
FUNDAMENTALES PARA SU SEGURIDAD AFECTIVA.

El día a día en la vida cotidiana de un niño pequeño, está colmado de detalles: Bañarlo, mudarlo, vestirlo, darle de comer, tomarlo en brazos para transportarlo de un lugar a otro, etc. Todos estos son momentos de una relación muy íntima entre la mamá y el bebé o niño pequeño, ya que está cuerpo a cuerpo con su hijo. Por lo que es de gran importancia que nos detengamos en el cómo de cada una de estas actividades que se pueden volver totalmente mecánicas y rutinarias si no estamos atentos y disponibles a la comunicación con el niño.

Las primeras formas de comunicación con un niño pequeño es la mirada, el tono de nuestra voz, la manera de sostenerlo en nuestros brazos, como lo manipulamos al mudarlo o vestirlo ya que en todas estas acciones lo primero que siente el niño es nuestra actitud al hacerlas, estas actitudes están enlazadas con nuestras emociones que el niño capta rápidamente gracias a que lo primero que se desarrolla en el cerebro del bebé es el sistema límbico, entre otras funciones, encargado de captar las emociones del ambiente.

Si lo tomamos de manera ansiosa y rápida, sin darle tiempo a que se reajuste en nuestros brazos o si al mudarlo estamos distraídos, no lo miramos o no le pedimos su colaboración de manera suave y alegre, o justo cuando está jugando muy concentrado con un objeto interesante, lo tomamos por la espalda rápidamente para llevarlo a comer, por ejemplo, generamos en él gran desconcierto por pasar sin previo aviso de un lugar a otro. Así estaremos  transmitiéndole situaciones cargadas de emociones tensas que no le permiten la tranquilidad para comunicarse con nosotros ni con el mundo que lo rodea, por lo tanto estaremos obstaculizando su capacidad de abrirse a los otros y a la exploración ya que todo su ser estará más pendiente de defenderse y sobrevivir frente a estas situaciones que las vive de manera angustiosa y caótica.
Entonces si en una situación cotidiana, necesitamos llevar al niño a comer justo cuando él está muy concentrado en alguna actividad, mirándose las manitos, o jugando con algún objeto interesante, es fundamental que él sienta que nos acercamos suavemente para levantarlo. Primero lo podemos tocar suavemente, esperamos que él se contacte con nuestra mirada para saber si está disponible y que nos ha visto, le hablamos brevemente sobre lo que él hace: “ahh! Pero que linda esa pelotita con la que juegas…” y luego le mostramos el babero y le decimos “te vengo a buscar para ir a comer” le ofrecemos nuestros brazos y esperamos su iniciativa para estirarnos los suyos. Lo alzamos suavemente y lo llevamos a comer.

O al mudarlo lo manipulamos con cuidado, sin forzar movimientos en él, esperamos un poco de tiempo por su propia iniciativa al pedirle que nos estire un pie para sacarle un calcetín y le comentamos lo que le está ocurriendo, le podemos decir por que partes de su cuerpo le ponemos el aceite y lo miramos con dulzura escuchando las preguntas que nos puede hacer incluso solo con la mirada, como por ejemplo si el toma el tubo de crema, le podemos decir “ah si, esa es la crema para tu piel, ahora te voy a poner un poco en tu carita”.
Si todas estas situaciones de cuidados cotidianos las realizamos con delicadeza, sin apuros, con una mirada atenta a los intereses del niño para responder a sus preguntas y a sus iniciativas con nuestros gestos o palabras, si disfrutamos de cada momento y estamos muy presentes y sin la distracción de la televisión o el teléfono mientras realizamos estos cuidados a nuestro niño o niña estaremos construyendo una base muy sólida en su seguridad afectiva y por lo tanto personal, luego en su capacidad de estar solo y ser autónomo en situaciones de juego y exploración ya que tendrá muy integrada en él la presencia afectiva del adulto, padre, madre o persona significativa 
que lo cuida.







 Fuente: 
Solange Buttendieck
www.medicina-antroposofica.org


lunes, 14 de octubre de 2013

Disfunción de Integración Sensorial o la realidad desordenada

La integración sensorial es la capacidad del sistema nervioso para interpretar la información percibida por los sentidos y generar respuestas inmediatas. Cuando falla una de las piezas que componen ese mecanismo, los niños se enfrentan a más obstáculos de los habituales y se irritan, se retraen o explotan… emocionalmente

Somos máquinas que escaneamos la realidad a través del gusto, la vista, el oído, el tacto, el olfato, el movimiento, la gravedad y la posición. “La integración sensorial es la función del sistema nervioso para asimilar la información del entorno y obtener la percepción correcta de la situación que nos rodea”, explica a EFEsalud Isabelle Beaudry, directora de la Clínica de Terapia Ocupacional Pediátrica Beaudry-Bellefeuille (Oviedo).

Se trata de “un proceso neurológico que nos permite utilizar nuestro cuerpo eficazmente en cada contexto, organizando la información sensorial que recibimos de nosotros mismos y del entorno para emitir respuestas adecuadas”, precisa Víctor da Silva Gamo, director del Centro Sensory (Madrid).

La secuencia lógica es percibir, organizar y responder, pero muchos niños tienen dificultades a la hora de seguirla y se enfrentan a la Disfunción de Integración Sensorial (DIS) o Desorden en el Procesamiento Sensorial (DPS).

Johanna León García, terapeuta ocupacional y fundadora de la Asociación de Terapia para la Salud y la Educación (SALUDE), asegura que “el DPS afecta a niños que no tienen problemas neurológicos ni genéticos y que hay al menos uno con estas dificultades en cada aula del jardín de infancia”.

Desde la etapa preescolar, padres y educadores se encuentran con signos de esta disfunción, que tiene consecuencias en muchos niveles. “El funcionamiento del sistema sensorial y su integración es la base para un desarrollo óptimo de capacidades como concentración, planificación, praxis, aprendizaje académico, autoestima, autocontrol y habilidad motora”, señala el experto da Silva Gamo.

Agrega que “desde bebés hay comportamientos que pueden anticiparnos una posible disfunción como retraso motor, dificultades de alimentación, intolerancia a estar boca arriba o alteraciones del sueño”.

La terapeuta Isabelle Beaudry, por su parte, explica que una de las dificultades para tratar el DPS es que no es fácil de detectar por una persona que no esté específicamente formada porque se manifiesta en “dificultades sutiles que se pueden atribuir a otros problemas” o se confunde con una mala crianza que despierta culpabilidad en muchos padres.

Los expertos describen el perfil de los niños con DPS:

Son hostiles, irritables, difíciles, agresivos o explotan en llanto sin razón aparente.

Los niños con DPS tienen muchas dificultades en el aprendizaje.

Son retraídos, lentos, excesivamente tranquilos y mantienen la postura decaída o todo lo contrario: extremadamente activos y ansiosos; no paran de correr y de moverse.
Se enfadan al percibir ciertos sonidos, estímulos visuales, movimientos, texturas y olores. Les molestan las etiquetas de la ropa, las sábanas, cortarse las uñas, el pelo o comer ciertos alimentos.

No siguen el mismo ritmo de aprendizaje que los demás niños de su edad. Se confunden al copiar de la pizarra, leer, escribir o recortar.

Tienen dificultades en el razonamiento lógico, en la secuenciación o en la planificación motora. También en las tareas matemáticas y en la memorización de conceptos.

Son descoordinados para practicar deportes y se tropiezan mucho. No les gusta trepar, saltar, colgarse o columpiarse.

Un abanico tan variado de signos hace que niños con DPS reciban otros diagnósticos como trastornos de la conducta o el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), según la terapeuta Isabelle Beaudry.

Johanna León, especialista de SALUDE, considera que aunque el TDAH y el DPS son distintos, porque el primero es de origen neurobiológico, “frecuentemente coexisten”.

Cita un estudio de la terapeuta estadounidense Lucy Miller que concluyó, en una investigación con 2.400 niños, que el 60% padecía ambos trastornos a la vez. “En otro estudio, Miller demostró que los comportamientos emocionales, de atención y sensoriales son significativamente diferentes entre los niños con TDAH y con DPS”, enfatiza León.

La Disfunción de Integración Sensorial puede entenderse, entonces, como parte de otros diagnósticos. En palabras del terapeuta da Silva Gamo: “Hay comportamientos que son signos de DPS y pueden ser también signos de otras patologías; este trastorno puede cursar de forma aislada o como parte de otra patología”.

El juego como terapia

Isabelle Beaudry afirma que la investigación del DPS se ha desarrollado dentro de la terapia ocupacional, “un ámbito profesional que analiza problemas de participación en la vida diaria que son, precisamente, los que tienen estos niños”. Por eso, sugiere que los padres busquen un terapeuta ocupacional formado en integración sensorial.

Las terapias para tratar los problemas de integración sensorial se centran en el juego. 
Víctor da Silva Gamo subraya que “el terapeuta ocupacional es el único profesional sanitario cualificado para tratar desde el Enfoque de Integración Sensorial”.

El consejo lo repite la especialista Johanna León, que recomienda una valoración de las funciones sensoriales del niño que incluye motricidad, equilibrio, coordinación, capacidad de organización, planificación, desempeño de actividades de autocuidado y características del ambiente que lo rodea.

Da Silva Gamo define, desde su experiencia en el Centro Sensory, la terapia para el DPS: “Se realiza en sesiones individuales en las que, a través del juego, se utiliza la motivación intrínseca del niño para conseguir respuestas adecuadas del procesamiento sensorial”.

La estimulación visual es fundamental en las terapias. 
Aclara que estas actividades no constituyen una “exposición continuada a estímulos sensoriales ni entrenamiento repetitivo en habilidades”, sino que se centran en las experiencias sensoriales para obtener respuestas cada vez más complejas.

Para Beaudry la terapia ocupacional es muy activa y busca “enganchar la motivación interna lo que, en los niños, se logra a través del juego”. El objetivo es ganar su atención para encaminarlos hacia la rehabilitación.

“La pregunta del millón”

Si un niño puede recuperarse completamente de su DPS es “la pregunta del millón” para la terapeuta Isabelle Beaudry, que lleva 25 años tratando esta disfunción.

Esta experta argumenta que la Disfunción de Integración Sensorial exige un proceso de neuro-rehabilitación.

En ese sentido, asegura que con terapia los niños “pueden mejorar mucho, sobre todo cuando inician en edades muy tempranas, porque el sistema nervioso aún es maleable y hay plasticidad neuronal”.

No obstante, advierte que el DPS deja marcas sutiles que pasan a ser rasgos del temperamento o de la forma de ser.

“Hay personas a las que llamamos ‘tranquilas’: evitan luces, sonidos o grandes concentraciones de gente y otras, en cambio, disfrutan con estímulos fuertes”, concluye Beaudry.



Fuente: http://www.efesalud.com


sábado, 21 de septiembre de 2013

EL MÉTODO PADOVAN


El método Padovan fue creado por la logopeda brasileña Beatriz Padovan. Esta logopeda, no contenta con los métodos de trabajo que ella conocía, unió su experiencia con los trabajos de otros profesionales del campo.
Del psicopedagogo Rudolf Steiner utilizó sus indicaciones sobre la interdependencia entre andar, hablar y pensar.
Del neuropsicólogo Temple Fay utilizó la reorganización neurológica. Añadió también, el proceso de naturaleza ontogenética o evolución del hombre y el proceso de filogenesis o evolución de la especie, que son los que marca la organización neurológica.
Y por último, Beatriz puso su visión global y el abordaje oral, sacando a la luz su método de reorganización neurofuncional, el método Padovan.

Para el método Padovan la relación que existe entre andar, hablar y pensar es primordial a la hora de alcanzar el correcto desarrollo.
Andar no es sólo desplazarse. Para llegar a andar pasamos por unas fases previas (volteo, arrastre, gateo…) que nos llevan de la horizontalidad a la verticalidad, todas son importantes para evitar problemas a posteriori.
Hablar no es sólo el lenguaje oral, también los gestos, la mímica, la escritura, la música… son formas de hablar. Todo el mundo “habla”.
Pensar no es sólo crear ideas, también es la capacidad de aprendizaje, la capacidad de adaptarse al medio que nos rodea…

Las tres funciones dependen de la maduración neurológica. La palabra se desarrolla a partir del andar, el pensamiento se desarrolla a partir de la evolución del lenguaje.
Si el desarrollo no es correcto, la organización neurológica tampoco lo será y difícilmente se avanzará correctamente en el andar, el lenguaje…

Todos los niños sin lesiones hacen los mismos gestos estereotipados, los mismos patrones de movimiento, los que tienen alguna lesión no.
El hombre posee un programa genético pero necesita de un ambiente adecuado para desarrollarlo y dentro de este programa, unos desarrollan más que otros ciertas habilidades.

El sistema nervioso del ser humano es el menos operativo cuando se nace y el más complicado cuando está maduro.
La organización neurológica es un proceso dinámico y complejo, pero natural, que conduce a una maduración del sistema nervioso central y vuelve al individuo apto para cumplir su potencial genético.

Si esto no ocurre, es que no está bien en su potencial. Este proceso puede bloquearse o desviarse antes de nacer, durante el parto, por un tema emocional, por un accidente, por un traumatismo…
En el caso de que el bloqueo o desvío sea pequeño, se seguirá funcionando pero a un nivel inferior o con un gasto energético demasiado fuerte. En caso de que el bloqueo o desvío sea grande, muy posiblemente no se pueda seguir funcionando.

Las funciones neurovegetativas (respiración, succión, masticación y deglución) son funciones prelingüísticas, preparan la neuro-musculatura para la articulación de fonemas, que dan lugar a palabras. Los niños con lesiones tienen estas funciones mal desarrolladas y los adultos que han perdido el habla también.

El método Padovan tiene un abordaje corporal y otro oral. No hay boca fuera del cuerpo, ni cuerpo fuera de la boca. Normalmente los niños que no hablan bien tampoco andan bien o tienen algún problema en la marcha.
En el método Padovan se trabaja desde el cuerpo y la boca para tener resultados a todos los niveles.

El método Padovan tiene cuatro grupos de ejercicios:
- ejercicios de cuerpo
- ejercicios de ojos
- ejercicios de manos
- ejercicios orales (funciones neurovegetativas)

Para trabajar con el método Padovan se debe de respetar la madurez neurológica del paciente, tener las etapas evolutivas presentes. Los ejercicios van desde lo más primario hasta donde el paciente lo marque, siempre siguiendo las etapas naturales de la evolución.

Los ejercicios son sencillos pero no siempre fáciles de aplicar, ya que tienen que ser lo más perfectos posibles para que el sistema nervioso central reciba la información correcta.
Los ejercicios se repiten varias veces, según el caso y siempre evitando el cansancio muscular.
Se acompañan de canciones o poemas para darles ritmo, estimular la audición, el habla y la imaginación. Cada ejercicio tiene su canción o poema, intentando buscar que el contenido de la canción se relacione con el movimiento que se ejecuta o la zona en la que se trabaja.

Las sesiones son de unos 45 minutos y normalmente dos veces por semana, aunque la frecuencia varía según la gravedad del caso pudiendo ser hasta diarias.

En los ejercicios de cuerpo, manos y ojos se debe de respetar un orden muy concreto, el que marca el proceso natural de la evolución del individuo y de la especie.
En los ejercicios de boca el orden de ejecutarlos no es importante y lo marcará el mismo paciente según sus dificultades.
Si se quiere decir que se trabaja el método Padovan se deben de ejecutar los cuatro grupos de ejercicios en una misma sesión de trabajo.

Se puede trabajar el método Padovan en los siguientes casos:
- parálisis cerebral
- síndrome de Down
- autismo
- problemas de aprendizaje
- bloqueos y retrasos psicomotores
- dislexia
- fonemas que no salen
- problemas de lateralidad
- problemas de comportamiento, psíquicos y emocionales
- personas que han tenido ciertas funciones y las han perdido
- problemas degenerativos neurológicos
- otros problemas neurológicos

Hay quien dice que los diferentes problemas de lenguaje no son problemas diferentes, sino diferentes grados del mismo problema. La causa (de mayor a menor importancia) es un desorden del desarrollo o de la organización del sistema nervioso central. Al ser la causa la misma, el tratamiento será el mismo pero se adaptará a la gravedad del trastorno.

Los ejercicios del método Padovan son sencillos porque pertenecen a la naturaleza. Los movimientos no han sido ni creados artificialmente ni inventados.

“Aquel que sigue lo que la sabia naturaleza nos enseña tiene menos posibilidades de cometer errores.” (Beatriz Padovan)




Fuente: http://alternativasterapias.blogspot.com.es/2007/12/el-mtodo-padovan.html


jueves, 19 de septiembre de 2013

¿QUÉ ES LA INTEGRACIÓN SENSORIAL?

En los últimos años, continuamente se está hablando de la importancia que tiene para los niños: jugar, explorar, moverse, experimentar, etc. Todo esto tiene una relación directa con los sistemas sensoriales: tocar, moverse, saltar, girar, escuchar, mirar, oler, probar, etc. 

Cuando los sistemas sensoriales funcionan correctamente, el cerebro de los niños se nutre de todos los estímulos que recibe, y cada vez va madurando más y mejor. Por ello se considera tan importante que los niños jueguen y experimenten sensaciones con su cuerpo, porque de esta manera alimentan su sistema nervioso de estímulos de movimiento, corporales, visuales, auditivos y táctiles. Pero no siempre es tan sencillo... 

Hay un 15% de los niños que presentan lo que llamamos dificultades de integración sensorial, y eso impide que su cerebro pueda nutrirse correctamente de los estímulos sensoriales. Seguro que todos vosotros conocéis a un niño que siempre se está moviendo, o que a menudo se cae al suelo, u otro niño que siempre está oliendo y / o tocando los objetos y las personas, otro niño que se muestra muy lento y pasivo , otro que se muestra irritable ante los cambios, que se altera mucho en entornos con estímulos (fiestas de cumpleaños, centros comerciales, el rato del patio escuela, etc.), un niño que tiene muchos miedos (se tapa los oídos con los ruidos, le molesta la luz, le dan miedo las novedades), un niño a quien no le gusta que lo toquen ni tolera ensuciarse, un niño que no es consciente del peligro ni el dolor. 

Os habéis parado a pensar a qué se deben estas dificultades, y qué consecuencias tienen en el desarrollo? Vamos a responder a estas dos preguntas. 

1) ¿A qué son debidas? A que el sistema nervioso del niño, no es capaz de procesar correctamente las informaciones sensoriales que recibe, por lo que no regula la intensidad de sus reacciones (demasiado explosivas, demasiado lentas, falta de reacción, busca exagerada, etc.). El niño recibe el estímulo sensorial, pero su cerebro no sabe regular la intensidad con la que lo ha recibido, y no puede organizar una respuesta adaptada a esa información, ni puede aprovechar correctamente estos estímulos, para nutrirse y madurar a la velocidad deseada. 

2) ¿Qué consecuencias tienen? Como el niño no es capaz de aprovechar correctamente esa información sensorial que ha recibido, observamos una o dos consecuencias básicas: 
- Afectación de las respuestas y reacciones del niño: que puede ser despistado, muy movido, muy pasivo o lento, muy miedoso, muy explosivo, muy buscador, muy descontrolado, muy llorón, muy cerrado, no puede estar atento, etc. 
- Afectación del aprendizaje: descoordinación motriz, se cae mucho al suelo, descontrola la fuerza, dificultades de motricidad fina, alteración en las habilidades de juego y de interacción social, retraso en el lenguaje, dificultades de aprendizaje cognitivo, retraso en la lecto-escritura, inmadurez general global, etc. 

Podemos observar una o más de estas características, dependiendo del nivel de disfunción del niño, que puede tener un buen aprendizaje pero presentar dificultades motrices, o tener un buen desarrollo motriz y ser muy movido. Hay muchas combinaciones posibles. Los niños con disfunción en la integración sensorial no se habitúan a las hipersensibilidades, ni regularizan por sí solos las afectaciones en el registro sensorial, en la conducta, en la concentración o el aprendizaje. 

Estos niño se benefician muy positivamente de una doble intervención, mediante la terapia de integración sensorial, y mediante una buena comprensión de sus dificultades por parte de la familia y de la escuela.

Fuente: http://estimulacionydesarrollo.blogspot.com.es/2012/09/que-es-la-integracion-sensorial.html


sábado, 31 de agosto de 2013

Gimnasia cerebral o Brain Gym

La Gimnasia Cerebral fue desarrollada por el Dr. Paul Dennison, un maestro de California, quien se interesó en hallar formas de “enchufar” los cerebros de las personas que acudían a él con problemas de comportamiento, comunicación o aprendizaje: dislexia, hiperactividad, atención deficiente, etc. A principios de los 1980, el Dr. Dennison intentó ayudarlos con diversas rutinas de movimientos y ejercicios tomados de Oriente, de la danza moderna, el atletismo y muchas otras fuentes. 

El Dr. Dennison investigó el área de la Kinesiología, (ciencia que estudia al movimiento muscular en el cuerpo), el desarrollo de los niños, pediatría, psicología, neurología y otras disciplinas en su búsqueda de formas para afectar positivamente al cerebro y estimularlo. A través de este enfoque ecléctico de “ensayo y error”, adaptó y simplificó una serie de ejercicios que fueron demostrando en forma creciente resultados positivos en la gente con la que estaba trabajando. Finalmente, llegó a los 26 movimientos clásicos de la Gimnasia Cerebral que enseñamos en la actualidad. 

Siendo él mismo disléxico, el Dr. Dennison ayudó inicialmente a jóvenes que habían sido calificados como “fracasos” por el sistema educativo convencional. Los movimientos de la Gimnasia Cerebral fueron exitosos con estas personas, quienes se volvieron a sentir capaces de participar e integrarse a la escuela, la familia y la sociedad en una forma más armoniosa y efectiva. 

La Gimnasia Cerebral ayuda a lograr la comunicación entre tu cerebro y tu cuerpo. Hacerlo significa eliminar estrés y tensiones de tu organismo, al mover energía bloqueada y permitiendo que la energía fluya fácilmente en el complejo mente-cuerpo.

La base de la Gimnasia Cerebral es una serie de 26 movimientos corporales extremadamente sencillos. Estos movimientos están diseñados para ayudarnos a “prender”, “enchufar”, “conectar” ambos hemisferios de nuestro cerebro, para que estés en condiciones óptimas para realizar cualquier cosa que quieras hacer. Muchas personas aprenden los movimientos básicos de la Gimnasia Cerebral y los practican diariamente para “encender” y “sintonizar” sus cerebros, ayudándose a sí mismos a estar más centrados, enfocados, atentos y energetizados. 

Cuando se utilizan los movimientos de Brain Gym, es posible realizar cambios poderosos y permanentes en áreas donde nos sentimos poco confiados o incapaces. Unos cuantos ejemplos de las áreas en las que se pueden lograr cambios positivos, incluyen la posibilidad de mejorar tu habilidad para organizar tu vida, tu trabajo y tu tiempo; transformar tu comunicación con otras personas, restablecer el equilibrio en situaciones muy emocionales, o superar tus miedos a hacer algo para lo cual siempre te habías sentido incapaz.

Ejemplo de Ejercicios.



domingo, 14 de abril de 2013

EL PROGRAMA ESCOLAR DE INPP

El Programa Escolar de INPP ha sido diseñado específicamente para ser utilizado en las escuelas con grupos de niños a lo largo de un año académico.

 
Es un programa de ejercicios físicos que se lleva a cabo diariamente (de lunes a viernes, 10 minutos al día) con todos los niños de una clase, o bien con pequeños grupos de niños previamente seleccionados, durante un curso escolar completo, bajo la supervisión de un maestro u otro profesional que haya recibido esta formación.

 
Los ejercicios se basan en los movimientos que realiza un niño en su primer año de vida. Todos los ejercicios se realizan en el suelo y ayudan a desarrollar el eje correcto cabeza-cuerpo, la base para una buena postura y la capacidad de utilizar los lados izquierdo y derecho y las partes superior e inferior del cuerpo de manera separada.

 
Una de las principales diferencias entre el programa de INPP y otros programas motores es el tiempo dedicado a desarrollar habilidades posturales tempranas antes de pasar al arrastre o al gateo.

 
Este programa subraya la importancia del desarrollo físico de los niños y nos enseña que las habilidades neuromotoras son los fundamentos del éxito en el aprendizaje. El modelo neuroevolutivo de INPP viene avalado por toda una serie de estudios científicos. Para más información puede consultar: http://www.inpp.org.uk o http://www.inpp.es/

Si te interesa formarte, infórmate del próximo curso (mayo 2013) en
 

lunes, 28 de enero de 2013

8 razones para estimular el gateo


 - El gateo conecta los hemisferios cerebrales y crea rutas de información cruciales... para la maduración de las diferentes funciones cognitivas.

- Desarrolla el patrón cruzado que es la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal en equilibrio del cuerpo humano. Ese movimiento comprende el del eje de las caderas y el de los hombros. Al gatear se tonifican adecuadamente los músculos que más adelante permitirán que el niño mantenga la columna perfectamente recta cuando esté maduro para poder ponerse de pie.

- Desarrolla el sistema vestibular y el sistema propioceptivo. Ambos sistemas permiten saber dónde están las partes del cuerpo de uno.
- Permite el enfoque de los ojos. Al mirar al suelo para colocar la mano o la rodilla convenientemente, el niño enfoca los dos ojos en un mismo punto a corta distancia. Éste es un estupendo ejercicio muscular para los ojos y es tal su importancia que, según estudios de optómetras, el 98% de los niños con estrabismo no gatearon lo suficiente de pequeños.

- El niño siente la tactilidad de la palma que está viendo. Esto tiene una serie de ventajas de manualidad fina que luego influirán en la escritura. Además, al masajear la palma de la mano, ésta envía información al cerebro de dónde está y de las diferentes sensaciones y texturas que siente. También, al gatear el niño apoya su peso en las palmas de las manos y soporta esa tensión en las articulaciones de las muñecas, de los hombros, de la columna vertebral, de los fémures y de las caderas. Así percibe la oposición de la gravedad y aprende a manejarse con ella.

- Le ayuda a medir el mundo que le rodea y el niño se adapta al medio. La distancia que hay entre los ojos y la palma de la mano al gatear es una medida fundamental, LA BRAZA, en todas las civilizaciones. Con esa nueva medida corporal el niño mide el mundo circundante, y por eso cuando de mayor volvemos a un lugar de la infancia lo percibimos más pequeño de lo que era, porque entonces la propia medida de la braza era menor.

- Ayuda a establecer la futura lateralización del cerebro (cuando uno de los hemisferios se convierte en dominante y el otro en servidor para no tener que operar ambos a la vez).

- Ayuda a poder escribir en el futuro. Mediante el gateo se va desarrollando la coordinación cerebral ojo-mano. Cuando el niño gatea se establece entre ambos una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir.

Por todo esto, y simplemente porque es lo natural: demos a nuestros hijos todas las oportunidades de gatear.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Ejercicios Terapia Movimientos Rítmicos (TMR)



¿En qué casos se aplica esta terapia?


Dislexia y dificultades de aprendizaje.
Hiperactividad.
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.
Problemas de atención y concentración.
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo.
Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
Malas posturas.
Pobre coordinación mano-ojo.
Poco equilibrio.
Pobre coordinación.
Malas posturas a la hora de escribir.
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres.
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta.
Mareo por movimiento.
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos.
Mala letra.
Se distraen fácilmente.
Impulsividad.
Problemas de organización.

Todos éstos son posibles síntomas de reflejos primitivos no integrados.
¿Qué son los reflejos primitivos?

Al principio el bebé vive en un medio acuoso, dentro del útero materno, donde se desarrolla y después debe comenzar a vivir por sí mismo.

Para sobrevivir, el bebé viene dotado de unos movimientos automáticos dirigidos desde el tronco encefálico que son los reflejos primitivos.

Estos movimientos automáticos le permiten al bebé ayudar a descender por el canal del parto, o succionar por ejemplo.

No obstante estos reflejos deben tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados desde partes superiores del cerebro; lo que permite el desarrollo neurológico del bebé.

Si estos reflejos permanecen activos habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectaran no solo a sus habilidades motoras gruesas o finas sino también a la percepción sensorial y cognitiva.

La integración de un reflejo supone la adquisición de una nueva habilidad.

Por el contrario, cuando un proceso concreto no se hace de forma automática, requiere del niño un esfuerzo continuo y consciente, lo que lleva a un agotamiento prematuro.

Si detectamos un reflejo que no está integrado nos puede dar pistas sobre la causa del problema del niño.

Si hay varios reflejos-no-integrados posiblemente estaríamos ante un retraso en el desarrollo neurológico. En este caso, crearemos un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos primitivos no inhibidos y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo e incluso emocional.

Terapia de Movimiento Rítmico (TMR)

La terapia de movimiento rítmico son unos ejercicios basados en los movimientos que hacen los bebes desde que nacen. Kerstin Linda, es una terapeuta corporal autodidacta fotógrafa de profesión que observó los movimientos que hacían los bebes y según ello desarrollo una serie de ejercicios rítmicos, con el fin de conseguir el desarrollo  neurológico y motor y la estimulación que los bebes consiguen a través de dichos movimientos.

El Dr. Harald Blomberg al tener conocimiento de que  tenía éxito con niños y adultos con discapacidades neurológicas severas decidió conocerla y tratarse. Sus resultados fueron muy buenos a si que permaneció junto a ella en la consulta observando y aprendiendo su metodología de trabajo. Fruto de este trabajo el Dr. Harald Blomberg escribió el libro: “ Helande Liv. Cuoiditas discendi, AB 1998”, que actualmente solo se puede leer en sueco.

El cerebro de los bebes es inmaduro y es la parte del tronco encefálico, la que se encarga de las funciones mas básicas, la que funciona correctamente mientras el resto de las partes del cerebro trabajan solo en una mínima proporción. Cada minuto en la vida de un recién nacido se generan 4´7 millones de conexiones nuevas.  Este proceso se da gracias a la estimulación que el bebe recibe a través de los diferentes sentidos, auditivo, táctil, kinestésico, visual,…siendo cogido, mecido, tocado… pero también a través de los movimientos que el espontáneamente hace. 

Tales movimientos se hacen en un cierto orden, de acuerdo a un programa innato. Así el bebe levantará su cabeza, el pecho, reptara, gateará….Es importante que el bebe pase por todas las fases del desarrollo pues sino habrá una inmadurez neurológica, habrá una parte del cerebro que no se habrá desarrollado adecuadamente o que no ha recibido la suficiente estimulación.

La TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral. Con los ejercicios hay una estimulación vestibular  que incrementa el tono de los músculos extensores lo que propicia que el bebe aumente el tono muscular y pueda levantar la cabeza y su tronco por ejemplo.   

Esta terapia por si sola consigue la integración de los reflejos pero podemos conseguir la integración de los mismos de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos. Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.

Objetivo: Mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Conseguir en el paciente el desarrollo neurológico y motor y la estimulación que los bebés consiguen a través de dichos movimientos.

Integración de Reflejos Primitivos

El Instituto de Neurología de Estados Unidos y de Suecia mantienen que los patrones de movimiento especifico ejecutados por los seres humanos durante los primeros meses de vida contienen en sí mismo un efecto inhibidor natural de los reflejos primitivos. Si estos movimientos no se han hecho (o no se han hecho lo suficiente) los reflejos primitivos permanecerán activos. Pero podemos darle una segunda oportunidad al cerebro a través de la practica de un programa de ejercicios personalizados.

La TMR, por sí sola, consigue la integración de los reflejos primitivos.

También podemos conseguir la integración de los reflejos primitivos, de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos.

Objetivo:

Prevención: Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.

Terapia: Una segunda oportunidad al cerebro... Integrar los reflejos primitivos que permanecen activos en algunos niños y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo, e incluso emocional.

Aplicar de 10 a 15 minutos diarios. No hacerlos más tiempo ya que es un gran estimulación para nuestro cerebro.