Bienvenido al blog, aquí encontrarás terapias y alternativas a la medicación para niños hiperactivos. Porque no todos los niños hiperactivos son TDAH.

La finalidad de este blog es dar a conocer mi experiencia como madre, mi día a día alternativo.


Por mucho que mediquemos si el diagnóstico es erróneo, es decir no hay un problema neuronal sino un problema de visión, de oído, de estrés, de alimentación no adecuada o de lateralidad cruzada, lo único que haremos es empeorar a nuestros hijos. Porque el problema de fondo continuará.

Entra, lee, mira, escucha y dame si te apetece tu opinión y sobre todo tus consejos.


sábado, 9 de febrero de 2013

Los niños de ahora necesitan una educación más salvaje.




Heike Freire  -   Foto: Juanma Ramos
¿Qué significa eso de educar en verde?
Quiero jugar con una imagen y un concepto. Por un lado, está claro que a todos, grandes y pequeños, nos sienta bien el contacto con la naturaleza. Pero también puede existir una pedagogía verde. La necesidad que los niños de hoy esten al aire libre y la posibilidad de educarlos teniendo en cuenta la ecología y la naturaleza de los niños y niñas.

Usted defiende un contacto directo con la tierra.
Para los niños de hoy es fundamental, porque en los últimos treinta o cuarenta años se ha perdido. Antes salíamos a jugar a la calle, pero con el acceso a la escuela se encontró un espacio de civilización. Hoy continúa siendo así, pero los niños necesitan una educación más salvaje, ya no necesitan tanta civilización porque la encuentran en cualquier sitio. A la calle no pueden ir porque hay demasiados coches. No tienen el espacio para estar solos, porque el 90% de los niños y niñas de este país van a las extraescolares.  Llegan a casa con el tiempo justo para hacer deberes y ponerse delante del ordenador.

¿Se pierde la infancia entre paredes?
El escritor Carl Honoré habla de secuestro de la infancia por parte de los adultos.  Ser niño significa correr, saltar, ir sucio, pasar horas investigando a las hormigas. Se está perdiendo toda esta relación con la naturaleza y también el contacto con el grupo de amigos que encontrabas antes en la calle.

Pero continuan jugando.
En la escuela tienen media hora de patio. Eso es muy poco tiempo para pasar entre amigos. Hace poco escuchaba una conversación de unos niños que querían quedar un lunes para jugar y no consiguieron hacerlo hasta el viernes. Les era imposible quedar media hora porque tenían extraescolares y a las ocho tenían que estar en casa para hacer los deberes. Estan llevando una vida de adultos.
¿Y este ritmo no puede ser bueno, no?
Creamos niños enfermos. Se juntan problemas médicos de asmas y alergias con los psicológicoso de desarrollo. Cada vez llegan más niños a infantil con dificultades de motricidad, con miedo a saltar.
¿En los pueblos las condiciones son más favorables?
Hay sitios y sitios, pero existe una tendencia a la humanización del campo. Yo tengo amigos que viven en pueblos y no dejan que sus hijos salgan a la calle.

¿Entonces, qué falla?
Es una crísis de valores. Nos hemos cerrado tanto en nuestra realidad que hacemos lo mismo con los niños. Ellos quieren cosas reales y les construimos todo un mundo artificial, debemos volver al contacto con la naturaleza en la vida cotidiana, tanto en casa como en la escuela o la ciudad.
¿Eso no es un sueño?
Creo que esta crísis puede ser una oportunidad, porque la naturaleza es mucho más barata. Quizás dejaremos de hacer plazas duras para que crezcan hierbas. Cada vez hay más gente que hace un huerto urbano o vecinos que se ocupan de terrenos y hacen jardines. Ya se van haciendo cosas.

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