Bienvenido al blog, aquí encontrarás terapias y alternativas a la medicación para niños hiperactivos. Porque no todos los niños hiperactivos son TDAH.

La finalidad de este blog es dar a conocer mi experiencia como madre, mi día a día alternativo.


Por mucho que mediquemos si el diagnóstico es erróneo, es decir no hay un problema neuronal sino un problema de visión, de oído, de estrés, de alimentación no adecuada o de lateralidad cruzada, lo único que haremos es empeorar a nuestros hijos. Porque el problema de fondo continuará.

Entra, lee, mira, escucha y dame si te apetece tu opinión y sobre todo tus consejos.


domingo, 3 de noviembre de 2013

¿El Ritalin, o metilfenidato, mejora el rendimiento escolar?

La administración de metilfenidato en niños está asociada a un deterioro del rendimiento escolar a largo plazo, así como al aumento de trastornos del estado de ánimo (depresión) y de problemas de convivencia con los padres. Estas son las conclusiones de un estudio preliminar que ha realizado un seguimiento prolongado sobre los efectos que tiene la medicación en una amplia muestra de niños con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).

La prescripción de metilfenidato (Ritalin en su nombre comercial) en niños con TDAH es una práctica habitual respaldada en los supuestos beneficios que posee este psicoestimulante para disminuir la activación y facilitar la concentración del niño, lo que a su vez debería reflejarse en la mejora de su rendimiento escolar. No obstante, la literatura científica en TDAH es escasa o inexistente en cuanto a la comprobación de los efectos del metilfenidato a largo plazo en esta población.

Con el objetivo de arrojar luz sobre este tema, un equipo de investigadores dirigidos por M.J. Currie (economista de la Universidad de Princeton), analizó los efectos del metilfenidato en el rendimiento escolar y el nivel de bienestar de más de 15.000 niños, a lo largo de un periodo de 14 años. Específicamente, los investigadores examinaron en el año 1994 a más de 16.000 niños, de entre 0 y 11 años, y cada dos años fueron evaluando su progreso, hasta el año 2008. La muestra localizada en el último seguimiento se compuso de 9.818 niños, a los que se evaluó la presencia de síntomas de TDAH, trastornos emocionales, rendimiento escolar y problemas de comportamiento.

Los resultados, publicados  a través de la  Oficina Nacional de Investigación Económica de Cambridge (National Bureau of Economic Research), apuntan que el consumo de metilfenidato se asoció a una disminución significativa en el rendimiento escolar, un aumento de la probabilidad de repetir curso y a peores puntuaciones en matemáticas, sobre todo, en los niños frente a las niñas. Asimismo, se observó un incremento significativo de sentimientos de infelicidad y de problemas de convivencia con los padres, siendo estos efectos más notables en el grupo de niñas que en el de niños. Con el paso del tiempo, el mantenimiento de la administración de metilfenidato se asoció a una mayor probabilidad de abandono escolar en niños, así como a una mayor presencia de trastornos del estado de ánimo -en este último caso, especialmente en el grupo de niñas-.

Los autores concluyen que, si bien no es posible determinar si los niños evaluados estaban recibiendo la cantidad óptima de fármaco, los datos sugieren que el consumo en el tiempo de metilfenidato puede dar lugar a resultados adversos, con graves repercusiones en el funcionamiento social de estos niños (fracaso escolar, ideación suicida, problemas de convivencia familiar…).

En opinión de los propios investigadores, estos posibles efectos negativos a largo plazo podrían explicarse, en parte, a que estos niños se encuentran “desatendidos”, puesto que el tratamiento farmacológico del TDAH se ha convertido en la única vía de tratamiento, sustituyendo otros tipos de intervenciones de tipo cognitivo-conductual, que podrían aportar de manera complementaria importantes beneficios al niño para mejorar su capacidad de aprendizaje y su nivel de bienestar emocional.

Fuente:
Currie, J.,Stabile, M., Jones, L.E. (2013). Do Stimulant Medications Improve Educational and Behavioral Outcomes for Children with ADHD? National Bureau of Economic Research, Working Paper 19105.

lunes, 14 de octubre de 2013

Disfunción de Integración Sensorial o la realidad desordenada

La integración sensorial es la capacidad del sistema nervioso para interpretar la información percibida por los sentidos y generar respuestas inmediatas. Cuando falla una de las piezas que componen ese mecanismo, los niños se enfrentan a más obstáculos de los habituales y se irritan, se retraen o explotan… emocionalmente

Somos máquinas que escaneamos la realidad a través del gusto, la vista, el oído, el tacto, el olfato, el movimiento, la gravedad y la posición. “La integración sensorial es la función del sistema nervioso para asimilar la información del entorno y obtener la percepción correcta de la situación que nos rodea”, explica a EFEsalud Isabelle Beaudry, directora de la Clínica de Terapia Ocupacional Pediátrica Beaudry-Bellefeuille (Oviedo).

Se trata de “un proceso neurológico que nos permite utilizar nuestro cuerpo eficazmente en cada contexto, organizando la información sensorial que recibimos de nosotros mismos y del entorno para emitir respuestas adecuadas”, precisa Víctor da Silva Gamo, director del Centro Sensory (Madrid).

La secuencia lógica es percibir, organizar y responder, pero muchos niños tienen dificultades a la hora de seguirla y se enfrentan a la Disfunción de Integración Sensorial (DIS) o Desorden en el Procesamiento Sensorial (DPS).

Johanna León García, terapeuta ocupacional y fundadora de la Asociación de Terapia para la Salud y la Educación (SALUDE), asegura que “el DPS afecta a niños que no tienen problemas neurológicos ni genéticos y que hay al menos uno con estas dificultades en cada aula del jardín de infancia”.

Desde la etapa preescolar, padres y educadores se encuentran con signos de esta disfunción, que tiene consecuencias en muchos niveles. “El funcionamiento del sistema sensorial y su integración es la base para un desarrollo óptimo de capacidades como concentración, planificación, praxis, aprendizaje académico, autoestima, autocontrol y habilidad motora”, señala el experto da Silva Gamo.

Agrega que “desde bebés hay comportamientos que pueden anticiparnos una posible disfunción como retraso motor, dificultades de alimentación, intolerancia a estar boca arriba o alteraciones del sueño”.

La terapeuta Isabelle Beaudry, por su parte, explica que una de las dificultades para tratar el DPS es que no es fácil de detectar por una persona que no esté específicamente formada porque se manifiesta en “dificultades sutiles que se pueden atribuir a otros problemas” o se confunde con una mala crianza que despierta culpabilidad en muchos padres.

Los expertos describen el perfil de los niños con DPS:

Son hostiles, irritables, difíciles, agresivos o explotan en llanto sin razón aparente.

Los niños con DPS tienen muchas dificultades en el aprendizaje.

Son retraídos, lentos, excesivamente tranquilos y mantienen la postura decaída o todo lo contrario: extremadamente activos y ansiosos; no paran de correr y de moverse.
Se enfadan al percibir ciertos sonidos, estímulos visuales, movimientos, texturas y olores. Les molestan las etiquetas de la ropa, las sábanas, cortarse las uñas, el pelo o comer ciertos alimentos.

No siguen el mismo ritmo de aprendizaje que los demás niños de su edad. Se confunden al copiar de la pizarra, leer, escribir o recortar.

Tienen dificultades en el razonamiento lógico, en la secuenciación o en la planificación motora. También en las tareas matemáticas y en la memorización de conceptos.

Son descoordinados para practicar deportes y se tropiezan mucho. No les gusta trepar, saltar, colgarse o columpiarse.

Un abanico tan variado de signos hace que niños con DPS reciban otros diagnósticos como trastornos de la conducta o el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), según la terapeuta Isabelle Beaudry.

Johanna León, especialista de SALUDE, considera que aunque el TDAH y el DPS son distintos, porque el primero es de origen neurobiológico, “frecuentemente coexisten”.

Cita un estudio de la terapeuta estadounidense Lucy Miller que concluyó, en una investigación con 2.400 niños, que el 60% padecía ambos trastornos a la vez. “En otro estudio, Miller demostró que los comportamientos emocionales, de atención y sensoriales son significativamente diferentes entre los niños con TDAH y con DPS”, enfatiza León.

La Disfunción de Integración Sensorial puede entenderse, entonces, como parte de otros diagnósticos. En palabras del terapeuta da Silva Gamo: “Hay comportamientos que son signos de DPS y pueden ser también signos de otras patologías; este trastorno puede cursar de forma aislada o como parte de otra patología”.

El juego como terapia

Isabelle Beaudry afirma que la investigación del DPS se ha desarrollado dentro de la terapia ocupacional, “un ámbito profesional que analiza problemas de participación en la vida diaria que son, precisamente, los que tienen estos niños”. Por eso, sugiere que los padres busquen un terapeuta ocupacional formado en integración sensorial.

Las terapias para tratar los problemas de integración sensorial se centran en el juego. 
Víctor da Silva Gamo subraya que “el terapeuta ocupacional es el único profesional sanitario cualificado para tratar desde el Enfoque de Integración Sensorial”.

El consejo lo repite la especialista Johanna León, que recomienda una valoración de las funciones sensoriales del niño que incluye motricidad, equilibrio, coordinación, capacidad de organización, planificación, desempeño de actividades de autocuidado y características del ambiente que lo rodea.

Da Silva Gamo define, desde su experiencia en el Centro Sensory, la terapia para el DPS: “Se realiza en sesiones individuales en las que, a través del juego, se utiliza la motivación intrínseca del niño para conseguir respuestas adecuadas del procesamiento sensorial”.

La estimulación visual es fundamental en las terapias. 
Aclara que estas actividades no constituyen una “exposición continuada a estímulos sensoriales ni entrenamiento repetitivo en habilidades”, sino que se centran en las experiencias sensoriales para obtener respuestas cada vez más complejas.

Para Beaudry la terapia ocupacional es muy activa y busca “enganchar la motivación interna lo que, en los niños, se logra a través del juego”. El objetivo es ganar su atención para encaminarlos hacia la rehabilitación.

“La pregunta del millón”

Si un niño puede recuperarse completamente de su DPS es “la pregunta del millón” para la terapeuta Isabelle Beaudry, que lleva 25 años tratando esta disfunción.

Esta experta argumenta que la Disfunción de Integración Sensorial exige un proceso de neuro-rehabilitación.

En ese sentido, asegura que con terapia los niños “pueden mejorar mucho, sobre todo cuando inician en edades muy tempranas, porque el sistema nervioso aún es maleable y hay plasticidad neuronal”.

No obstante, advierte que el DPS deja marcas sutiles que pasan a ser rasgos del temperamento o de la forma de ser.

“Hay personas a las que llamamos ‘tranquilas’: evitan luces, sonidos o grandes concentraciones de gente y otras, en cambio, disfrutan con estímulos fuertes”, concluye Beaudry.



Fuente: http://www.efesalud.com


miércoles, 9 de octubre de 2013

La inteligencia emocional infantil y juvenil


Inteligencia emocional infantil y juvenil, de Linda Lantieri
Ejercicios para Cultivar la Fortaleza Interior en Niños y Jóvenes”. 

Inteligencia emocional infantil y juvenil, de Linda Lantieri es una prestigiosa experta en educación social y emocional y destacada educadora en el campo de la educación para la paz y la resolución de los conflictos. También es autora de un programa de educación social y emocional implantado en más de 400 escuelas en los Estados Unidos y una de las fundadoras, junto a Daniel Goleman, de la organización que más ha contribuido en el mundo a promover el reconocimiento del aprendizaje social y emocional. Más aún, Linda es una persona cálida y extremadamente generosa que intenta a cada paso dar a las personas herramientas y apoyo para que crezcan en paz y libertad.

Aquí expone las bases del aprendizaje social y emocional que está transformando nuestra forma de comprender la educación y el desarrollo personal. Ofrece herramientas eficaces para niños y adolescentes y múltiples sugerencias para que los padres o maestros puedan aplicar en casa y en el aula enfoques sencillos pero poderosos para que los niños y jóvenes aprendan a tranquilizar sus mentes, a relajar el cuerpo y a sentirse cómodos con sus emociones. Aquí aprenderemos a identificar los pensamientos y sentimientos propios y ajenos, a desarrollar la empatía, a establecer objetivos a corto y largo plazo, a hacer frente a los obstáculos, a tomar decisiones de forma responsable, a resistir las presiones negativas de los compañeros y a resolver conflictos de forma constructiva.

La grabación que acompaña al libro es de Daniel Goleman y su versión castellana de Elsa Punset.




viernes, 4 de octubre de 2013

Enseñar para la comprensión - David Perkins

david perkins morelliDavid Perkins es codirector del Proyecto Zero, junto a Howard Gardner, desde 1972. Este programa nació hace más de 30 años de la mano de un grupo de la Escuela de Postgrados de la Universidad de Harvard, y sus investigaciones se centran en el desarrollo del progreso de aprendizaje en niños y adultos.

El objetivo fundamental de estas investigaciones es ENSEÑAR PARA LA COMPRENSIÓN: la utilización del conocimiento y la creatividad para la resolución de problemas desconocidos o inesperados. En este proyecto son muy importantes dos herramientas: la evaluación continua como guía del estudiante en el proceso de reflexión, y las nuevas tecnologías que proporcionan extensas y diferentes áreas de conocimiento; ambas herramientas desarrollan el pensamiento crítico: en la selección de criterios en el primer caso y en la de contenidos válidos y adecuados para el aprendizaje, en el caso de las nuevas tecnologías. En el aula se relacionan todos los aprendizajes con las tareas y experiencias que los estudiantes encontrarán fuera de la escuela y particularmente en el mundo del trabajo.

Entrevista:



Conferencia: 



Fuente: http://www.ensenaraaprender.es/index.php/28-publicaciones/28-david-perkins-2